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Terra
La Coctelera

Dos cosas: respuesta a un fanfarrón y disculpas a mi Ama

1. En respuesta a este imbécil (el del hotel), que intentó manchar con sus ínfulas de lucidez y barata intelectualidad- hipocresía- este espacio, le diré:
tranquilo, hombre, es sólo sexo y morbo. A otro lado con tus delirios de grandeza y pureza intelectual.¿ Quién te crees?, filósosfo de poca monta, frustrado, impotente, piltrafa con micropene, eyeculador precoz. Es lo que te pasa por vomitar tu agudeza mental, morboso reprimido. Relájate, deja descansar el intestino, o de lo contrario, se te irirritará el colon y el vientre se te inflará con gases pestilentes, aunque no sé que pueda apestar más que tu brillantez mental, avezado fanático de las pajas secretas.

2. A mi Ama, todas las disculpas del universo. Sé que mi ausencia y mi desobediencia han de haber producido en vuestro deseable ser convulsiones de desencanto hacia este esclavo miserable. Lo siento, mi Ama, pero todo se me ha escpado de la smanos, todo, menos la compulsión por pajearme cada noche pensando en vuestro cuerpo. Algún día volveré a tus brazos, acacharé la cabeza y recibiré con agrado, nuevamente, tus desprecio, tu olor a hembra guarra e insaciable.

MIKEL, tu esclavo.

Sin acción

He tenidoproblemas para conectarme a Internet desde mi casa por estos días.
Es más difícil dar rienda suelta a todas las ociosidades deliciosas cuando no estás en casa. Bueno, salvo que uno encuentre un lugar, y unas personas, que con un guiño de ojo le digan a uno: somos igual de dañados que tú, vamos, hagámoslo juntos.
Por ahora, es sólo un sueño.

Dedos empapados de flujo

Es una estupidez, sí.
Pero lo pensamos a diario para endurecer nuestro pene, y el tiempo, curiosamante, parece caminar hacia atrás. La evolución mental no existe para nosotros , los pervertidos.

La masturbación femenina nos parece irreal, y a veces, no importa que tengamos una buena mujer que con indignación ( y condescendencia) nos demuestre cuán realles son sus calentadas solitarias, o, algo más delicioso, cuando las descubrimos, sin que se den cuenta, con una video cámara oculta en algún rincón de la casa.

Es un mito, una sarta de historias fascinantes que provienen de países lejanos: Historias de lujuria y perversión: hermosos seres que pueden desarrollar, a pesar de la complejidad de sus cuerpos, estados intimos de descontrol y de absoluto sometimiento al placer. Es un ritual. Una ofrenda para los dioses- o demonios- que cautiva a los hombres morbosos.

¡Brindamos por la masturbación femenina!

El grosor de los labios (mitos morbosos)

Hace poco descubrí el fetiche del "camel toe" mientras me arrastraba, babeando, por páginas morbosas en internet. Me parece muy interesante, pues juega de manera intensa con el fetiche de las bragas y la fijación por los coñitos.

Por muchos años he sido un observador incansable y enfermizo de la anatomía de la vulva- fascinante fijación- Escuche, asumí y debatí mitos deliciosos y patrañas absurdas que sobre el tema se han acumulado. Uno de mis favoritos, ahora lo recuerdo, es el de asumir que el grosor de los labios de la boca de una mujer, puede decirte, por que sí, cómo lucen en realidad los cálidos y deliciosos labios que esconde entre las piernas.

He encontrado, con algo de decepción, que aquella cándida especulación, no corresponde a la realidad. Las mujeres de finos labios no tienen, necesariamante, un coñito estrecho y discreto, y lo mismo puede ocurrir en el caso contrario: mujeres con bocas lujuriosas podrán sorprenderte con una sutil y tierna rajita.

Jenny

La pelvis de Jenny ascendía hasta la atmósfera y caía, delirante, ya ahogada por el placer, hasta el infierno. Era una montaña rusa. Un columpio. Un paroxismo de articulaciones y tendones, física pura. Jenny dormía, y su pelvis, de arriba a abajo, frotaba la preciosa hendidura contra un almohadón cubierto con fundas de la infancia. Ah, niña, la infancia ¿ A qué horas nos ha dejado?

Despertar con la bragas levemente humdecidas; la viscocidad entre los muslos. Esto no es nuevo, las calenturas datan de un par de años atrás, pero semejante descontrol y abandono al éxtasis le parecían inquietantes.

Jenny entra al baño sin decir buenos días. La madre grita, desde algún rincón de la casa, un reproche sin importancia. Jenny ignora. Sus bragas tienen manchas celestiales. El olor de siempre, un poco cargado por la noche: delicioso.

El goce real
Antes de dar participación a sus dedos, acerca su rostro, tensionando los músculos del abdomen, lo más cerca que puede a su virginal intimidad. Se le hace agua la boca. El núcleo de placer, expuesto gracias a la posición de las piernas, sobresale con desespero, con ansias de ser acariciado. Emite señales electricas que destrozan toda la serenidad de Jenny. Aún no se toca, sin embargo, las piernas ya le flaquean.

Invitación a los morbosos

Por supuesto, serán bienvenidas las morbosas.

Sin más preámbulos, al grano:

En este espacio reproducirá, compartirá y exaltará el valor del morbo en nuestra vida diaria. Atención: ustedes, avezados lectores entenderán que el morbo tiende a ser relacionado con el sexo, con la lujuria, dándosele mayor importancia a este aspecto que a otras desviaciones y excesos exquisitos.
Bien, nosotros haremos lo mismo, aunque no cerraremos las puertas a otro tipo de anécdotas o aportes morbosos.

Sobre los fetiches u otras desviaciones como el exhibicionismo, el voyerismo- tantas que hay- diremos que se inflan de morbo, pero su caracter casi absolutista, como sospecharán, es recibido con agrado dentro de las patologías mentales, sin que esto quiera decir que el goce fetichista, el exhibicionista o el voyerista representen forzosamente una conducta ofensiva.

Los invitamos entonces a que se pregunten, y nos compartan.

¿Qué es lo que les produce tanto morbo?

¿Qué les hace agua la boca?


Olores, sabores, texturas, sonidos...

La ropa interior.
los muslos femeninos
los gemidos
el olor del sexo
el sabor del sexo
la apariencia del sexo
las historias ajenas
las vulgaridades