He tenidoproblemas para conectarme a Internet desde mi casa por estos días.
Es más difícil dar rienda suelta a todas las ociosidades deliciosas cuando no estás en casa. Bueno, salvo que uno encuentre un lugar, y unas personas, que con un guiño de ojo le digan a uno: somos igual de dañados que tú, vamos, hagámoslo juntos.
Por ahora, es sólo un sueño.