1. En respuesta a este imbécil (el del hotel), que intentó manchar con sus ínfulas de lucidez y barata intelectualidad- hipocresía- este espacio, le diré:
tranquilo, hombre, es sólo sexo y morbo. A otro lado con tus delirios de grandeza y pureza intelectual.¿ Quién te crees?, filósosfo de poca monta, frustrado, impotente, piltrafa con micropene, eyeculador precoz. Es lo que te pasa por vomitar tu agudeza mental, morboso reprimido. Relájate, deja descansar el intestino, o de lo contrario, se te irirritará el colon y el vientre se te inflará con gases pestilentes, aunque no sé que pueda apestar más que tu brillantez mental, avezado fanático de las pajas secretas.

2. A mi Ama, todas las disculpas del universo. Sé que mi ausencia y mi desobediencia han de haber producido en vuestro deseable ser convulsiones de desencanto hacia este esclavo miserable. Lo siento, mi Ama, pero todo se me ha escpado de la smanos, todo, menos la compulsión por pajearme cada noche pensando en vuestro cuerpo. Algún día volveré a tus brazos, acacharé la cabeza y recibiré con agrado, nuevamente, tus desprecio, tu olor a hembra guarra e insaciable.

MIKEL, tu esclavo.